Conversación de sobremesa con Johann Grander (otoño de 1998)

Hans, han pasado más de tres años desde que mantuvimos la última y exclusiva charla de café contigo. De ahí que la pregunta lógica sea ésta: ¿desde tu punto de vista, qué ha cambiado desde entonces?
En lo que se refiere a la vitalización del agua, puedo decir que su eficacia sigue siendo la misma en los quince años que me vengo ocupando de ella. Esto lo hemos comprobado en aparatos que desde hace años están en funcionamiento. Lo que sí ha cambiado enormemente, es nuestro propio conocimiento sobre el uso y la aplicación de nuestra tecnología. Me alegra sobre manera que hayamos podido llegar a tanta gente con la vitalización.
Tu mayor deseo siempre fue incitar a los hombres a la reflexión.
Los últimos años han demostrado que la conciencia y la sensibilidad del ser humano han cambiado mucho para bien. Y yo desearía que ese proceso siguiera avanzando. Las personas no debemos dejarnos influenciar demasiado desde el exterior, porque esto nos impide formarnos una opinión propia y reflexionar sobre cosas importantes de la vida. Cada uno debería como ser singular tomar más responsabilidad por sí mismo. Un cambio en el sistema de valores, pero sobre todo un cambio en la relación con los demás y con el medio ambiente sería una gran revolución en el mundo.
¿Por tanto, el estado de la naturaleza está estrechamente vinculado con la conciencia de la humanidad?
Igual que una naturaleza sana necesita una diversidad de especies, una actitud mental saludable también necesita de la variedad. Sólo la diversidad proporciona el equilibrio. Nosotros sin embargo, en la transición hacia la monocultura, hemos alterado este equilibrio. Muchas especies de animales y plantas se han extinguido o están a punto de hacerlo. En el mundo de los animales y las plantas, el espacio vital es cada vez más estrecho. Las plantas de monocultivo son híbridas, esto quiere decir que ya no pueden reproducirse por sí solas. Para poder sobrevivir por un breve período de tiempo necesitan insecticidas, y, además de eso, para producir cosechas, grandes cantidades de abonos artificiales. Y la motivación es siempre la misma: beneficios más rápidos. Por desgracia, también la nutrición espiritual se basa cada vez más y únicamente en las monoculturas. La estandarización y el exceso de información ponen cada vez más difícil a los hombres la posibilidad de transformarla o incluso de aprovecharla. Lo mismo ocurre con la nutrición corporal: Mucha gente con obesidad presenta simultáneamente carencias nutricionales.
¿Es el proceso de crecimiento de la naturaleza demasiado lento para una sociedad orientada al progreso?
Todo en la naturaleza es un lento proceso de crecimiento. Nadie que plante hoy una planta de semillero, tiene al día siguiente un gran árbol con muchos frutos. La naturaleza nos enseña también que entre dar y recibir tiene que haber un equilibrio.
¿No resulta cuanto menos asombroso que a los seres humanos nos cueste tanto adaptarnos a cosas que la naturaleza nos muestra tan evidentes?
Todo en la naturaleza, desde lo más pequeño a lo más grande, tiene una función completamente especial e importante. Es sólo que no vemos las cosas pequeñas ni comprendemos las grandes.
¿No se sabía más en épocas pasadas? ¿No es verdad que se ha perdido mucho conocimiento sobre las conexiones en la naturaleza?
Sí, así es, por desgracia, que la mayoría de los hombres de hoy han olvidado el conocimiento de lo que realmente ocurre en la naturaleza y de lo que realmente importa en la vida. Me duele a menudo ser testigo de cómo a la humanidad se le ofrece una imagen falsa que les ciega y les hace ignorantes ante la naturaleza. Y por eso desearía que los seres humanos volvieran a empezar a reflexionar por sí mismos sobre los procesos de la naturaleza y con ello aprendieran de nuevo a respetarla. Porque esta sabiduría sólo puede de manera prioritaria venir desde el interior.
¿Por qué a fecha de hoy se ha perdido la mayor parte de este "antiguo" saber?
Porque en nuestra época, que promueve el crecimiento económico constante y el progreso técnico, se nos induce a pensar que la investigación científica ofrece soluciones que hacen inútil la observancia de las leyes de la naturaleza.
¿No es este saber incompleto una de las razones de que mucha gente responsable sólo se dé cuenta de una manera limitada del alcance de los efectos devastadores de las acciones que llevan a cabo?
Hoy sólo se mira lo material. Donde quiera que se mire, sólo cuenta el dinero. ¿Dónde quedan todavía tiempo y fuerzas suficientes para ocuparse de la naturaleza? Sólo cuando uno se da cuenta de la perfecta interacción y la interdependencia entre los cuatro elementos tierra, agua, aire y fuego como piedra angular de la creación de toda materia; uno puede imaginarse cuán perjudiciales son nuestras intervenciones en la naturaleza y de qué manera alteran el equilibrio y el orden natural. En este momento los ciclos energéticos de la naturaleza están siendo alterados de lo lindo por el hombre. Teléfonos móviles, satélites, etc... producen un campo de radiación artificial cada vez más fuerte, que influye sobre las vibraciones y resonancias naturales.
La mayoría de científicos coinciden en que la Tierra se formó a partir de un estallido original. Sabemos que tú tienes otra opinión...
Aquí veo yo el problema principal y la causa del mal estado actual de la Tierra. Pues a quien atribuya el nacimiento de la Tierra a un estallido más o menos casual, verdaderamente le costará tratar a la naturaleza con el debido respeto y la necesaria consideración. Pero si uno observa la naturaleza atentamente se dará cuenta de la perfección que encierra, y se planteará la pregunta: ¿quién creó esta perfección? Este pensamiento siempre me ha fascinado, y por él me he acercado cada vez más a Dios. Pues Él ha creado la naturaleza para todos nosotros. Y sólo cuando uno pueda reconocer en la Tierra a un ser viviente, verá también su vulnerabilidad.
¿Tú ves la red de ríos y arroyos como un árbol...
Si sigues el curso de una sola corriente de agua sobre un mapa, enseguida reconocerás una imagen semejante a un árbol. En las montañas, los pequeños arroyos de montaña constituyen las ramas pequeñas, los afluentes, por su parte, corresponden a las ramas más fuertes y los ríos caudales a los troncos, cuyas raíces se ramifican en el mar. Se da también una estrecha relación entre las fuentes de montaña y el mar. Por eso es importante que el río se mantenga vivo. Hoy nos encontramos ante el problema de que el hombre, con su intervención, ha alterado en gran parte las líneas de energía de nuestras aguas y con ello incluso ha interrumpido su flujo de información.
¿Acaso no influye esta interferencia sobre nuestro clima?
Básicamente, hay que saber ya que el agua dulce de la naturaleza está cargada positivamente y la salada, negativamente. Cuando el agua dulce confluye en la salada se liberan energías gigantescas. Estas energías son responsables del clima. Cuando se interfiere en las líneas de energía, esto es, cuando el río ya no tiene la información, esto puede conducir a un desorden en los fenómenos meteorológicos. Por ejemplo, a un cambio en la distribución de la temperatura y de las precipitaciones. Ya que nuestro clima está influido esencialmente por fenómenos energéticos y no por procesos mecánicos o químicos, como lo ven los meteorólogos. Innumerables interferencias en el miniclima y en el microclima influyen también en el clima global. A esto deberíamos prestar más atención en el futuro.

En tu contemplación de la naturaleza, los fenómenos atmosféricos te impresionaron especialmente y te llevaron a la reflexión. Háblanos algo más sobre esto...
Sí, ya me he planteado muchas preguntas en relación con los fenómenos atmosféricos para las que aún no tengo respuesta. Por ejemplo, ¿qué es lo que sostiene las toneladas de agua en el aire? ¿Por qué unas veces llueve a raudales, y otras sólo llovizna? ¿Cómo se transporta el agua para caer en otro sitio? ¿Por qué no llueve en el desierto? ¿Cómo, a menudo, graniza de golpe en los días muy calurosos? ¿Cómo se llega a esos contrastes tremendos de temperaturas? El universo entero está determinado por vibraciones, es decir, por información. Así, por ejemplo, cada roca y cada mineral de la Tierra está en relación con un planeta. Y aquí veo también las causas de que llueva en un momento o lugar determinados, o de que llueva en absoluto: en la diferente composición de los minerales en la estructura del suelo, que de acuerdo con el magnetismo natural están en resonancia con las nubes. Comparable, quizá, con un receptor de radio, que distribuye hasta mi casa diferentes programas de diferentes emisoras en frecuencias distintas. Siempre llamo a las nubes blancas "restauradoras" del orden porque, cuando chocan con las nubes negras, se vuelven a liberar enormes energías.
En tu opinión, ¿cuál es la influencia de la luna y de sus fases?
La conexión propia en la naturaleza se efectúa básicamente a la vez en todo el cosmos, con lo que la luna ejerce una gran influencia sobre la tierra. La luna no se desplaza al lado de la tierra por casualidad. Ella es una especie de reguladora para muchos procesos. Toda la naturaleza se compone de "plus" y de "minus". Está establecido para las estaciones (del solsticio de invierno al solsticio de verano les corresponde el "plus"; del solsticio de verano al solsticio de invierno, el "minus"), para las fases de la luna (a la luna creciente le correponde el "plus" y a la menguante, el "minus"), hasta para los ciclos del día (de la medianoche al mediodía le corresponde el "plus", del mediodía a la medianoche, el "minus".) Estos tres ciclos se interrelacionan y operan los cambios constantes en la naturaleza.
A tu parecer, ¿cómo reaccionan los seres humanos, los animales y las plantas bajo estos influjos cósmicos?
Las plantas, por ejemplo, empiezan a florecer en primavera, y en invierno muchos animales se retiran a invernar. Las plantas que crecen por encima de la tierra deberían plantarse en luna creciente; y las que crecen debajo de la tierra, en menguante. Por desgracia, la influencia de la luna aún no está reconocida o es rechazada por sectores de la comunidad científica. Y se quita importancia a la sensibilidad de muchas personas a la luna, atribuyéndola a la imaginación.
¿Cómo reacciona el agua bajo el influjo lunar?
El comportamiento del agua bajo los diferentes influjos de la luna puede observarse claramente. En luna creciente el agua deja el aluvión yaciendo en el lecho del río, con lo que éste puede llenarse con depósitos. Por eso, el peligro de inundaciones después de fuertes tormentas es mayor en luna creciente. Esto lo puede observar cualquiera por sí mismo. Estos depósitos hacen que el río crezca. En luna menguante, el agua se sumerge más profundamente en el lecho del río. Así el lecho del río cambia constantemente. Si observamos atentamente este incremento de flujo, podremos oír cómo "excava" el río.
Según la visión convencional, la marea baja y la marea alta se atribuyen a la influencia de la luna. ¿Lo ves tú de otra manera?
Aquí deberíamos de nuevo recordar que nuestra madre Tierra es ella misma un ser vivo. Y así ni la marea alta ni la baja son consecuencia del influjo lunar, sino de la respiración de la Tierra.
Hoy se habla mucho del agujero en la capa de ozono y del efecto invernadero. ¿Dónde ves tú sus causas?
El aire está formado por diferentes capas, que se vuelven más finas con la altitud. Las capas superiores, las de ozono, tienen la tarea de filtrar energías vitales para la Tierra, transformándolas y devolviendo la energía sobrante al cosmos. Si el aire, sin embargo, está dañado, el sobrante de energía no se puede liberar al exterior, y vivimos en un invernadero. Esta condición dañada del aire resulta de su contaminación en nuestros días. Se produce más polución de la que la naturaleza puede soportar. En esta conexión debemos trazar una distinción entre el dióxido de carbono natural, que es producido y transformado por los seres vivos, y el dióxido de carbono tóxico en gases de escape; y entre el ozono natural (aire de montaña) y el ozono tóxico (formado por la transformación de los contaminantes.) Considerando el hecho de que un litro de combustible contamina cinco mil litros de aire, y que los gases de escape contienen más de doscientas partículas contaminantes diferentes, de las cuales sólo se controlan unas pocas, podemos tener una explicación de por qué tenemos que afrontar tantos problemas severos. Además, los transformadores de CO2 más importantes y más grandes del planeta, los árboles, son talados masivamente en todo el mundo.
Siempre hablamos de que, con la vitalización, el agua se pone a vibrar con intensidad. ¿Qué entiendes tú por vibraciones?
Las vibraciones son informaciones. Distinguimos entre información positiva, es decir, las vibraciones que afirman la vida; e información negativa, las que la entorpecen. Todo ser humano y todo ser vivo está - como todo mineral - en conexión, en forma de vibración, con el universo, cada uno con su propio planeta, del que constantemente se atrae la fuerza, la transforma y libera el excedente.
¿Por qué el agua es un transmisor de información tan importante?
Dos tercios del ser humano, hasta un noventa por ciento en animales y plantas, y más de un setenta por ciento de la superficie de la Tierra son agua. Con esto es más que obvio lo importante que es el agua y cuán estrechamente conectada está con toda la vida en la Tierra. En cada semilla, en cada célula, la información genética está presente exactamente como en el agua misma. Una semilla de grano se puede almacenar en un granero durante décadas sin que ocurra nada. Enseguida que entra en contacto con el agua, germinará y empezará a crecer. Únicamente la información contenida en el agua activa la información original en la semilla de grano o en la célula.
¿Pero qué clase de información recibimos ahora, cuando la propia agua está dañada?
Al ser el medio de almacenaje más importante, el agua absorbe rápidamente todas las influencias del entorno, tanto positivas como negativas, y las pasa a los seres vivos. Sin embargo, si el agua está dañada, transferirá más información perjudicial que vital. Y como consecuencia, todos los seres vivos, en particular nosotros los humanos, no podremos adaptarnos a muchas de estas influencias. Envenenando nuestra agua, en realidad nos envenenamos a nosotros mismos.
¿Cómo se puede luchar ahora contra eso con la vitalización? Por un lado, con la vitalización del agua tenemos la posibilidad de devolver al agua dañada las informaciones positivas para su autodepuración, o sea, reforzarla con influencias positivas. Por otra parte, la vitalización del agua asume una especie de función protectora para nosotros contra las muchas influencias negativas a las que estamos expuestos. Y éstas ya no nos llegan a través del agua, sino de los alimentos y del aire.

Dices que el agua subterránea y el agua de profundidad deben tener la necesaria madurez, ¿qué quieres decir con esto?
Un agua subterránea posee la madurez necesaria sólo cuando sale a la superficie por sí misma. Cuando un agua es forzada a salir, que es lo más frecuente hoy en día - especialmente porque muchos países apenas disponen de fuentes de agua - la mayoría de las veces le faltará la madurez suficiente.
¿Qué son para ti las montañas, que hoy en día se consideran materia inerte?
Para mí todas las piedras, las rocas y consecuentemente todas las montañas son asimismo seres vivos. Son igualmente importantes transmisores de energía. Disponen en su interior de los mayores tesoros minerales, y representan a la vez las mayores reservas de agua subterránea. En el interior de las montañas, el agua se filtra y se mezcla con minerales y energías hasta que, una vez completado el proceso de maduración, sale a la superficie como agua de manantial.
Y este proceso vital de maduración... ¿puede deducirse también de las riquezas minerales, sobre todo del petróleo?
Así es, ya que todo lo que no sale por sí mismo a la superficie no está maduro, y debería permanecer más tiempo enterrado. Y así considero que la extracción de las reservas minerales fósiles, junto a las absurdas pruebas atómicas subterráneas, son el mayor dolor que se puede inflingir a la Tierra.
El agua se describe a menudo como la sangre de la Tierra...
El agua desempeña en la Tierra la misma función que en los seres humanos. La verdadera sangre de la Tierra es el petróleo. Así hay que juzgar también la explotación de los yacimientos de petróleo.
El agua es además un importante transmisor de energía. ¿De dónde la recoge?
En primer lugar, el agua se abastece de la energía de las rocas y los minerales, que están en resonancia con los planetas. En la naturaleza, cada fuente tiene energías diferentes y sabores diferentes, porque sus contenidos varían por los minerales que encierran y así generan distintos registros de vibraciones. Junto a la tarea de transmisión de información, el agua también se encarga de la evacuación de impurezas. En la naturaleza todo tiene su propio orden y su ciclo natural. Lo que el ser humano considera un producto de desecho o una piltrafa, puede ser un alimento valiosísimo para la naturaleza o para otro ser vivo.
¿Dónde entonces están las causas de la actual pérdida de energía del agua?
En la naturaleza, el agua busca por sí misma sus fuentes de energía, y para eso necesita su libertad. El agua abandonada a la naturaleza fluye sobre la tierra, por debajo, crea sus propios recodos y tortuosidades, y toda la vegetación se aprovecha de ello. Nosotros los humanos privamos al agua de esa libertad, canalizándola a la fuerza, pretendiendo regular su camino, apretándola en presas, añadiéndole sustancias nocivas, y exponiéndola a la contaminación ambiental.
¿Cómo describirías en pocas palabras el significado y la tarea de la vitalización del agua?
La vitalización del agua devuelve al agua de nuestros días, dañada por múltiples influencias, la información necesaria para que pueda reestructurar su en parte perdida energía y su poder de autodepuración.
¿Cuánto dura el efecto de la vitalización?
Básicamente podemos decir que disponemos de una experiencia de quince años, en la que el efecto siempre se ha mantenido estable. Por esta razón su efecto se puede considerar permanente. También, en primer lugar, porque la vitalización funciona con energía natural y, en segundo lugar, porque siempre decimos que lo que se transmite en la vitalización no son las energías mismas, sino las vibraciones, es decir, informaciones.
Sólo a través de esta transmisión de información mantiene el agua (y, por su mediación, los seres vivos) la posibilidad de su fuerza autodepuradora y la efectividad de su sistema inmunológico, y puede volver a producir su equilibrio y su orden interiores. Pues es de sobra conocido que la información no supone ningún gasto de energía, ni el efecto puede remitir, mientras se siga dando el flujo de información.
Si el agua se afana por compensar lo más rápido posible la energía que le falta, ¿qué nos ocurre a nosotros los humanos al entrar en contacto con un agua pobre en energía?
Cuando alguien, por ejemplo, al ducharse, bañarse o nadando, entra en contacto con un agua pobre en energía, entonces le son extraídas las energías propias de su cuerpo, lo que puede provocar una notable sensación de cansancio. Contrariamente un agua rica en energía da energía.
¿Crees profundamente en tu corazón que con la vitalización del agua también mejorará el estado de la propia naturaleza?
Si vemos en la Tierra a un ser viviente, entonces comprenderemos también que cada vez se defienda más de las muchas intervenciones humanas dolorosas y del trato irresponsable al que el hombre la somete. La consecuencia son acontecimientos naturales extraordinarios, como terremotos, inundaciones, temporales, avalanchas, etc... Yo contemplo estos sucesos sencillamente como procesos de depuración. Sólo así se puede conseguir que el hombre recupere el respeto por la naturaleza. Y para mitigar al menos algo del mal estado en que esta se encuentra en nuestros días, para mí tiene una importancia especial que la vitalización, como regalo de la naturaleza, también beneficie a la propia naturaleza.
Muchas personas notan enseguida si un agua está vitalizada, otras apenas perciben la diferencia. ¿Es la vitalización una cuestión de fe?
El efecto de la vitalización, por tanto la transmisión de información, ha existido siempre. La repercusión de la vitalización en las personas depende - como en todas las cosas - de su personalidad y de su postura. Así cada ser humano puede generalmente posicionarse a favor, en contra o mostrarse neutral ante algo. Si está en contra, le costará reconocer algún efecto al principio. Si es entusiasta sobremanera quizás albergue altas expectativas que luego no se podrán cumplir.
¿No será que la gente siente de manera desigual el efecto de la vitalización?
De hecho, esta impresión puede aparecer ocasionalmente y hay muchas razones para ello. Como hemos hablado antes, el agua tiende a compensar la energía que le falta lo más rápidamente posible. Desde luego que esta fase se va a sentir más cuando la vitalización se haya instalado. Tan pronto como el agua alcance el nivel de energía necesario, ésta puede dar la impresión de que ha bajado la intensidad. Los ciclos naturales anuales, mensuales y diarios pueden influir también. Al igual que un árbol pierde sus hojas en otoño y vuelve a brotar en primavera, el agua también reacciona ante los cambiantes ciclos naturales. También el efecto de la costumbre juega un papel destacado en las personas. Con el paso del tiempo uno se acostumbra fácilmente al nuevo nivel de energía y ya no ve la diferencia.
¿Existen también aguas que no necesitan revitalización? ¿Y existen personas que tampoco la necesitan?
En la naturaleza, todo se basa en el intercambio de información. Por lo que se refiere al agua, sabemos que cada fuente, y por tanto cada agua es diferente, porque en la creación toda cosa es única. Igual que no existen dos personas idénticas, no hay tampoco dos aguas idénticas. Por lo tanto, un intercambio de información surtirá efecto en todas las aguas, al margen de su calidad. Si la información es positiva, el efecto también lo será. Y lo mismo ocurre con las personas.

¿Y dónde reside la diferencia entre el agua de grifo vitalizada y el agua Grander vitalizada en botellas?
Nuestra agua, que como resultado de muchas influencias perjudiciales diferentes, ya no posee la pureza original, recupera su información original mediante la vitalización. Con la que puede recuperar su capacidad de autodepuración y liberarse de las sustancias que la lastran. Este proceso no transcurre en toda su intensidad de la noche a la mañana, a pesar incluso de que se puede constatar un inmediato cambio de sabor y un cambio estructural parcial. Todo cambio positivo ulterior dependerá de la calidad original y del grado de los daños en el agua en cuestión. Así, no se puede cambiar un agua muy dañada en agua de manantial en cuestión de minutos. Lo más importante es donar vida al agua, para que pueda reconstruir su nivel energético y, en consecuencia, sea capaz de desarrollar al completo su función inmunológica. El agua Grander es un agua de manantial de alta calidad, bacteriológicamente impecable. Como tal, reúne todas las condiciones previas de un agua potable con un grado superior de pureza ya antes de ser tratada.
Los escépticos se preguntarán a menudo qué seguridad hay de que con la vitalización o con el agua vitalizada sólo se ponen en marcha energías positivas..
Lo puedo comprender. Esta pregunta puede surgir. Porque hoy predomina la tendencia a ser cauteloso. Yo personalmente no me hago la pregunta, porque sé de dónde proceden esas energías. Hace ya mucho tiempo que contemplo la naturaleza y que trabajo exclusivamente con energía natural. Y la naturaleza sólo conoce procesos positivos.
Tú tienes una actitud muy especial hacia lo que se llama "casualidad"?
Para mí no hay ni un solo acontecimiento en la vida que pueda fundarse en la casualidad. Y por eso pienso también que la conciencia de que Dios no ha dejado nada sin sentido ni significado puede ayudar a muchas personas a superar más fácilmente problemas cotidianos, aunque el sentido se haga sólo reconocible después.
¿Entonces el descubrimiento de la vitalización del agua tampoco fue casualidad?
No. Como he dicho antes, fui guiado al agua con exactitud. Así que obviamente no fue casualidad, y por eso estoy agradecido, al haber podido llegar al descubrimiento de la vitalización del agua. Y tampoco fue una coincidencia que pudiéramos adquirir una mina, prácticamente frente a nuestra casa, en la que encontramos un agua de extraordinaria calidad, que fue la base de todo el descubrimiento.
Hans, a tus amigos les encanta que sigas siendo tan modesto y tan discreto, a pesar de la fama...
Sencillamente estoy agradecido de haber podido llegar a este conocimiento para el bien de toda la creación. Pero sobre todo lo experimento como una gracia, haber podido acceder a la humildad, en la que quiero permanecer absolutamente. Yo sólo puedo dar el consejo de que cada persona reflexione más sobre sí misma y se pregunte después de todo de dónde viene, por qué está aquí y a dónde irá algún día. Aquel que emprende alguna vez el nada fácil camino de la humildad, reconocerá qué auxilios le acompañan..
¿Así que te dejas guiar?
He podido darme cuenta por mí mismo de lo importante que es dejarse guiar en la vida y no imponer la propia obstinación. Los seres humanos deberíamos escuchar las informaciones positivas en nuestro interior. Cuanto más aprendamos a diferenciar estas informaciones y a reconocer las correctas, más fácil será también hacer lo correcto. Ya que el hombre actúa según habla, y habla según piensa. Los pensamientos y sentimientos en el sentido del amor al prójimo siempre son correctos.
¿Qué entiendes por humildad?
No es fácil decirlo en pocas palabras. Quizás se explique mejor con un ejemplo: hay personas que miran a los demás por encima del hombro debido a su posición social o económica o por talentos especiales que les han sido concedidos por Dios. Y los demás, a su vez, se relacionan con aquellos a quienes suponen superiores por su mejor posición con un falso servilismo. Ambas actitudes obstaculizan las relaciones humanas auténticas. Por humildad entiendo ver en cada hombre, independientemente de su posición, un alma que tiene su origen en Dios, y tratarlo en este sentido, es decir, encontrarse y relacionarse al mismo nivel unos con otros.
¿Por qué es para ti tan importante que no se revele el secreto del descubrimiento de la vitalización?
No es ningún secreto, sino una ley natural. Que nos parezca un secreto, es sólo un signo de cuánto la ciencia se ha alejado de la naturaleza.
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